21 de septiembre de 2012

RESCATE

Hace ya un par de años, recién sacado el título de buceador 2 estrellas, tuve que poner en práctica mis conocimientos de rescate, y menos mal que no tuve que llegar a usar el soporte vital básico.

Fue un día que nos decidimos a ir a bucear 4 amigos, y aunque las inclemencias meteorológicas no eran buenas, las marítimas si. El día estaba feo, gris, lloviendo en la mayor parte de la isla. Estuvimos de recorrido hasta en tres sitios para lograr una inmersión que convenciera a todos. Una vez llegamos al destino, nos pusimos a equiparnos con agilidad ya que se nos echaba la tarde encima y eran ya casi las seis.

La primera pareja se sumergió, nosotros íbamos justo detrás. Según nos sumergimos, mi pareja de buceo sintió agobio, pienso yo que sería porque había un poco de mar de fondo, además de que el sol ya estaba bastante echado y los rayos reflejan muy poco en el mar, consiguiendo si aún cabe menos visibilidad en los primeros metros.

Tal fue el agobio, que sentía que su chaleco no inflaba y se estaba hundiendo, ya sentía que se le salía aire del jacket, por lo que tuve que explicarle que a su chaleco no le pasaba nada sino que lo tenía demasiado hinchado y por eso le salía el aire por la válvula de escape. Como seguía agobiado tuve que remolcarlo unos 150 metros hasta el punto de salida para tranquilizarlo, quitarle el equipo y charlar con el un rato.

No paso nada, pero tenemos que estar formados para cualquier situación. Este caso no es para nada grave, pero si estamos formados como poco básicamente podremos ayudar a los demás y a nosotros mismos.

Un saludo lectores!!

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